Solsticio de verano
Hoy es el día mas largo del año.
Tal y como suponía, este silencio se trataba de tapiar los recuerdos con plastas de olvido forzado:
No estás, no existes, no exististe; estas cartas no son nada, estan ahi ocupando espacio vacio,
como si pertenecieran a otra dimensión. Estos recuerdos son ajenos, no hay nada aqui.
Nada.
Solo, un poco de confusión.
Nada con que asirse a la realidad. Confusión.
¿Que hubo antes en este corazon anudado, apretado y rebelde?
No se.
Y ahora otros brazos que te abracen y te den algo de donde asirte, creyendo que es de nuevo un nuevo dia.
El pasado no existe, no existes.
Olvidar a la fuerza que esto no es nuevo. Que lo nuevo es lo que sucede hoy. No lo que ya sucedió.
Bien. Tapiamos el pasado con silencio, distancia y olvido. Nada existió antes de ayer.
Si tan solo fuera posible que esto fuera así.
Otro cuarto cerrado, con tres pasadores y varios candados. Ya habrá tiempo para entrar y descombrar.
Al cabo, es tan grande este corazón, que quien sabe cuantos cuartos caben.
No importa ya. Ya no hay mas, no existes, no existí.
Sólo fue un sueño y como tal se olvida.
Silencio, damos la espalda al pasado. De espaldas estamos y caminamos, cada vez mas lejos, hasta no oírnos.
Hasta que a fuerza de mentiras, el olvido se haga realidad.
Si tan solo fuera cierto.
Silencio.


0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home