junio 21, 2005

Solsticio de verano

Hoy es el día mas largo del año.

Tal y como suponía, este silencio se trataba de tapiar los recuerdos con plastas de olvido forzado:
No estás, no existes, no exististe; estas cartas no son nada, estan ahi ocupando espacio vacio,
como si pertenecieran a otra dimensión. Estos recuerdos son ajenos, no hay nada aqui.

Nada.

Solo, un poco de confusión.

Nada con que asirse a la realidad. Confusión.
¿Que hubo antes en este corazon anudado, apretado y rebelde?
No se.

Y ahora otros brazos que te abracen y te den algo de donde asirte, creyendo que es de nuevo un nuevo dia.

El pasado no existe, no existes.

Olvidar a la fuerza que esto no es nuevo. Que lo nuevo es lo que sucede hoy. No lo que ya sucedió.

Bien. Tapiamos el pasado con silencio, distancia y olvido. Nada existió antes de ayer.

Si tan solo fuera posible que esto fuera así.

Otro cuarto cerrado, con tres pasadores y varios candados. Ya habrá tiempo para entrar y descombrar.
Al cabo, es tan grande este corazón, que quien sabe cuantos cuartos caben.

No importa ya. Ya no hay mas, no existes, no existí.

Sólo fue un sueño y como tal se olvida.

Silencio, damos la espalda al pasado. De espaldas estamos y caminamos, cada vez mas lejos, hasta no oírnos.

Hasta que a fuerza de mentiras, el olvido se haga realidad.

Si tan solo fuera cierto.

Silencio.